Empiezo a carraspear llegando incluso producir los sonidos previos al vomito, y en un último esfuerzo inhalo con fuerza jalando el gargajo hasta los dientes y luego lo dejo resbalar por el pico de la botella plástica que llevo pegada al hocico ahora, sentado mientras escribo. La flema, la sangre y la saliva maceran en el fondo.
Estoy en Puno, en el cuarto de la SRA DRAGMAR. En uno de los varios que alquila en el que supongo es su edificio. El cuarto tiene balcón y un armario empotrado, una mesa con una silla de plástico sin espaldar la cama de plaza y media y la mesa de noche con una de esas lámparas que se prenden al contacto. La lámpara está forrada con vinifan y sospecho que fueron las hijas de la dueña las obligadas a tal tarea, en cada lámpara, de cada cuarto.
De las 5 ventanillas están funcionando 4 y de esas son 3 en las que atienden mujeres, el otro tipo que debería ser mi compañero esta remplazando al jefe inmediato, así que estoy ahí solo, entre 3 mujeres. 2 de estas, están casadas y tienen un hijo de 1 a menos años cada una. La que sobra debe tener 36 y está bien acabadita. Pero las 3, toditas, feas.
La bonita de la oficina, para mi suerte, también sobra, pero esta fuera de las ventanillas, ya per se es muy trabajoso saludarla. Cálculo que solo se el nombre del 60% de la oficina, cálculo, porque no estoy muy seguro de cuantos somos en total
Estoy aburrido al culo! y no se que hacer.
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