
Son las 3:41 am del último día del año, el carro que me llevará a la playa parte en poco menos de 2 horas, tendría que haber conciliado el sueño de forma inmediata después del acto masturbatorio que realicé viendo “noches de climax” pero eso no sucedió. Busque algún CD que pone en el equipo de sonido del 98. Se me acaba la vida. Puse “El loco y la sucia” disco de Ráez del 96 que descubrí el 2004.
Yo no formo parte de la fuerza laboral de este mediocre país y no tengo idea de que voy a hacer al respecto. Toda mi educación básica (primaria + secundaria) la pase sin ningun contratiempo en un colegio particular jesuita solo para varones ¿qué podría esperar de eso? Pues a pique lo mismo que piensan todos mis compañeros de promoción. El viernes 26 me encontré con Matías y Martín (los dos empiezan con MA no me fije antes). Yo no quiero ser un contador como Matías. Pí !!!! acaba de sonar el reloj bamba que me entrego mi padre (la verdad no sé porque). El reloj esta adelantado 5min y suena cada hora. Un maldito recordatorio del tiempo que avanza inexorablemente. Una hora para partir. Matías debe estar orgulloso de su contrato en Adidas. Yo, a veces como ahora, no sé de qué puedo estar orgulloso. El hecho de no ser un contador como mi amigo debería hacerme bien. Yo trato de comunicar ideas, de mostrar a todo el que quiera un ángulo un poco torcido.
No quiero aprender cómo funcionan las cosas, mucho menos tener calle. Cada vez las situaciones con las personas que por defecto deberían ser mis pares, son más ofuscantes.
Quizá la única meta que deba tener este año es convertirme en una persona autosuficiente (más que nada me refiero a lo económico)… los pares…
Trabajar en una carnicería no debería preocuparme. Fumar marihuana no debería ser algo que haga a escondidas en casa. Pero claro, esta no es mi casa. Aunque los registros públicos digan lo contrario.
Soy bachiller en derecho, creo que estaría felizmente dispuesto a intercambiar todo ese conocimiento por el de un técnico en soldaduras, yo creo que sí. Lo más importante en conocimiento de mis últimos años (7 u 8) son Sábato, Bukowski y Houellebecq.
Qué bien suena ese Ráez; la gente que crea es la que importa, el dinero tendrá que caer indudablemente. Pero todas las costumbres y la tendencia generacional socavan mi espíritu. Lo suficiente como para sentir miedo de lo que creo, miedo de lo que deseo ser, así nunca sea más que un par de cuentos.
CREAR cuando Rodrigo menciono CREATIVIDAD como la palabra que le dejaría al mundo, no relacione que es lo mismo que CREAR, quizá porqué creatividad es un adjetivo y crear un verbo.
Me gusta escribir, así me comunico mejor, con mucha más calma. No es tanto una situación de escoger las palabras, es que simplemente no tienes que estar tan atento a las respuestas. Ese es parte de un problema que tengo recientemente y quizá solo por estar Stone es que lo he descubierto. No tengo recuerdo de otras circunstancias similares o a lo mejor es que tampoco me importaba. Pero el asunto que tengo ahora con las personas (todas en general) es fastidioso. Fácil lo acompañan un poco de neurosis y paranoia. En las conversaciones pocos son los honestos, pocos te hablan sin ningún motivo atrás… Puta madre hablar por hablar… antes hablaba menos, porque no me importaba hacerlo ¡Joder! Ya no da mucho tiempo para dilemas existenciales, este es un saludo a otro año más que se va y que como todos los otros me jode la vida acumulándose en la espalda. Y esta es también una terapia para mi cerebro. Este mi Blog, mis archivos digitales.
Ahí nos vemos