30 agosto 2008

Reflecciones sobre Brandon Mosca

Aprender a manejar moto tiene que estar en un lugar más inmediato dentro de la lista de pendientes.

Leo en las noticias del messenger que murió el niño que nació con dos cabezas en norecuerdoquelugar. El niño con dos cabezas… ¿Qué puede pensar una mujer que da a luz un cuerpecito con dos cabezas? Que horrible. ¿Lo habrá tenido entre sus brazos en algún momento? Me recuerda a la introducción de “La Mosca II” Pienso que uno podría hasta sentirse mal consigo mismo ¿Qué mierda tengo en mis genes que sale una cosa así? Pero si no es más que el puro azar. Son mutaciones que se generan por el continuo devenir de la vida misma. O de repente sí tienes una cadena genética que merece estancarse en ti y desaparecer de la faz de la tierra. Eres un producto nocivo para la especie.

Si nace un hijo mío con dos cabezas cerraré los ojos y lo abrazaré; me gustaría hacer eso, quizá no pueda. Es mucho más probable que me sienta aliviado al verlo morir por problemas y complicaciones inherentes a su condición. Y que a la medicina moderna actual se le hace imposible de remediar. Me sentiría tranquilo y con ganas de volver a intentarlo. Con un miedo inmenso de que vuelva a suceder sin embargo decidido. Pero me gustaría poder abrazarlo.

2 comentarios:

Julio Enrique Reaño Mesones dijo...

aaala q cosas no? pero asi es la vida siempre hay sorpresas

Renato Bocchio dijo...

asi es, ojala que a nosotros no nos toquen sorpresas de esas